Víctor Puente y Gorka Arranz tras completar la Vuelta a LiébanaAunque parezca que la marea del trail running haya surcado ya todas las rutas de montaña habidas y por haber, todavía existen travesías vírgenes a las zapatillas de los trailrunners. Sin ir más lejos, aquí, en nuestro entorno, en Liébana y los Picos de Europa, dos enamorados de la zona (y descendientes de lebaniegos) han realizado por primera vez la Vuelta a Liébana non stop. Víctor Puente (Torrelavega) y Gorka Arranz (Bilbao), buenos amigos de Turismo Rural Remoña, emplearon esta semana 34 horas y 50 minutos en recorrer 162 km y salvar 8.500 m de desnivel positivo. Unos números que esconden mucha dureza y mucha belleza y que Víctor ha tenido la amabilidad de desgranar con nosotros.

 

¿Cuándo y cómo surgió la idea de hacer la Vuelta a Liébana corriendo?

En Turismo Rural Remoña, la noche antes de partir hacia la Vuelta a LiébanaLa idea de dar la Vuelta a Liébana non stop corriendo surge hace un par de años, en una de las muchas conversaciones que se originan en la barra del Hostal Remoña, en Espinama, punto de encuentro de muchos corredores y montañeros que practican actividad en el entorno cántabro de los Picos de Europa. Hablando con Jesús de carreras y proyectos personales, surge la idea de poder dar la vuelta a Liébana corriendo y sin parar a dormir. Desde ese momento la idea va tomando forma, se la comento a un grupo de amigos cercanos del equipo al que pertenezco, el Picos Xtreme, y comenzamos a idear un posible itinerario. No conocíamos a nadie que se hubiese planteado este proyecto, así que decidimos llevarlo a cabo en cuanto tuviésemos el suficiente conocimiento de todas las zonas por las que discurriría el recorrido.


¿Ha sido una aventura complicada, lo habéis pasado mal en algún momento?

La Vuelta a Liébana es una aventura en sí misma. La incertidumbre de la meteorología, la posibilidad de que la lluvia y la niebla, incluso las tormentas, nos acompañasen a lo largo del recorrido, hizo que tanto Gorka como yo no lo tuviésemos claro hasta el mismo momento de iniciar la actividad. El viernes 31 de Julio teníamos pensado salir a las 6 de la mañana de Pido, pero a esas horas estaba descargando una tormenta eléctrica sobre Liébana que nos hizo retrasar la salida a las 08:30. Durante los primeros kilómetros del recorrido, la lluvia fue una constante y, a partir del puerto de San Glorio y hasta la Cruz de Cabezuela, lugar de encuentro entre lebaniegos y purriegos, la niebla no nos abandonó en ningún momento. Aproximadamente, estuvimos corriendo 50 km entre la niebla, lo cual nos ralentizó bastante en nuestras previsiones e hizo que nos llegase la noche en un punto del recorrido complicado. Entonces, tuvimos que cambiar de planes en el momento, descendiendo al pueblo de Cahecho para pasar al Valle de Bedoya y alcanzar Lebeña por abajo y no por arriba, por el puerto de Taruey, como en un principio teníamos pensado. Ese, posiblemente, haya sido el momento más complicado de la actividad.

Los dos aventureros tras pasar Cahecho¿Cuál ha sido el momento mágico de la travesía?

Momentos mágicos en una travesía rodeando Liébana los hay y muchos. Los parajes por los que se discurre son de una belleza inigualable. Recorres enormes masas boscosas de hayas y robles, subes a cumbres y miradores espectaculares, bajas y subes canales dentro de un paraje espectacular como son los Picos de Europa, pero, sin embargo, la vista nocturna, con la luna llena acompañándote, del macizo oriental de los Picos de Europa desde las proximidades del pueblo de Cahecho, es uno de esos momentos que no se pueden olvidar. Al margen de los momentos mágicos vividos relacionados con el paisaje, también destacaríamos los momentos de encuentro con aquellos compañeros que nos han echado un cable en este proyecto, esperándonos en determinados puntos del recorrido para darnos algo de comida y acompañarnos en algún tramo. Tenemos que dar las gracias en este sentido a Anabel Merino, Marta, Oscar, María y Sergio Besoy que fueron de gran ayuda a lo largo del recorrido.

Vuelta a Liébana (1)¿Qué tiene Picos de Europa que no tengan otras zonas montañosas?

Aquí no podemos ser objetivos. En mi caso llevo más de 20 años recorriendo los Picos de Europa y estas montañas tienen un poder de atracción que no tienen otras. Tienen grandes desniveles, tienen ausencia de agua que hace de estas montañas un macizo más duro, tienen la roca caliza, tienen canales en las que se superan los 1500 metros de desnivel positivo en pocos kilómetros, pero, sobre todo, tienen a sus gentes. Creo que las gentes que habitan los Picos de Europa son un elemento diferenciador con respecto a otras zonas montañosas. La vida del pastor de Picos ha sido y es una vida muy dura. Ellos moldearon los Picos de Europa con mucho esfuerzo, a ellos les tenemos que agradecer los senderos y las majadas que ahora nosotros aprovechamos. Ellos han conservado los Picos de Europa y creo que no se les da la relevancia que merecen.

Vuelta a Liébana (3)Vuelta a Liébana (4)¿Tenéis idea de que esta iniciativa se convierta en un evento periódico?

Nuestro proyecto ha sido algo personal y nada más que eso, de igual manera que hemos llevado a cabo otros proyectos y que ya tenemos en mente algún otro. La Vuelta a Liébana está ahí para todo aquel que la quiera realizar, pero para ello es necesario tener un conocimiento exhaustivo de todas las zonas por las que se discurre, además de un respeto al entorno por el que se transita, delicado medioambientalmente en muchos tramos del recorrido. Creo que es bueno que los corredores de montaña, además de participar en carreras organizadas, no pierdan ese ‘espíritu’ montañero de descubrir, de planear rutas, en definitiva, de ir dando pequeños pasos con el objetivo de recorrer las montañas sin necesidad de apoyarse en estructuras organizativas. Creo que carreras organizadas y proyectos personales pueden convivir perfectamente. Nosotros volveremos a repetir seguro.

Víctor Puente durante la Vuelta a LiébanaGorka y tú habéis corrido otras carreras largas, ¿en dónde situarías la Vuelta a Liébana en comparación con otras en cuanto a dureza o belleza del recorrido?

Gorka y yo venimos de correr no hace un mes la Ehunmilak ultratrail, una carrera de 100 millas en el entorno de Beasaín, en el País Vasco. La Ehunmilak es una carrera muy bella y muy dura, con 11.000 metros de desnivel positivo, pero  la Vuelta a Liébana no tiene nada que envidiar a ningún otro recorrido posible en España. La diversidad de parajes por los que discurre la vuelta a Liébana la hacen de una belleza solo comparable a otros recorridos como el Anillo de Picos, por poner un ejemplo.

Gorka Arranz durante Vuelta a Liébana¿Qué otros retos habéis realizado juntos?

Además de haber corrido en un par de ocasiones la Ehunmilak ultratrail, el año pasado, junto con otro amigo, Oscar Pasarin, recorrimos también corriendo el Anillo de Picos. La experiencia de llevar a cabo proyectos personales en pareja o pequeño grupo, sin contar con demasiadas referencias nos atrae cada vez más. Veremos en un futuro.

Eso esperamos, ver en un futuro a Víctor y Gorka de nuevo por Picos de Europa. Enhorabuena a los dos, sois unos auténticos campeones.

Share This