Los responsables de Turismo Rural Remoña siempre intentan ser solidarios con alguna problemática social en las actividades que organizan o en las que participan y, en esta ocasión, fue con la causa del autismo. Con motivo de la 7ª Ruta del Cocido Lebaniego Peña Remoña, celebrada ayer en Picos de Europa, se hizo entrega de un cheque de 500 euros al Colegio de Educación Especial ‘El Molino’ (Cueto, Santander) para alumnado con TEA (Trastorno del Espectro Autista) y TGD (Trastorno Generalizado del Desarrollo). Una cantidad que en parte procede del premio al Mejor Cocido Lebaniego 2017 concedido al restaurante Remoña en marzo pasado. 

Natalia, Lidia y Henar, en representación de Turismo Rural Remoña, entregaron ayer a Pedro Cornejo, presidente del AMPA del Colegio de Educación Especial ‘El Molino’, un cheque de 500 euros para ayudar en las actividades que el centro realiza de forma habitual con su alumnado, compuesto fundamentalmente por niños y niñas con algún trastorno del espectro autista. Dos de los alumnos, Quique y Guille, estuvieron también presentes en el acto.  

La suma donada procede del premio recibido el pasado marzo por el Restaurante Remoña al mejor cocido lebaniego 2017 en la Ruta de los Pucheros de Cantabria (300€) y de la recaudación de la 7ª Ruta del Cocido Lebaniego Peña Remoña (200€). A esta cantidad también hay que añadir otros 216€, resultado de una colecta solidaria que surgió de forma espontánea entre el centenar de participantes de la Ruta del Cocido.

El presidente del AMPA del Colegio ‘El Molino’ mostró su “agradecimiento” a los responsables de Turismo Rural Remoña por “una iniciativa ejemplar” y a los participantes y organización de la Ruta del Cocido Lebaniego por “el espectacular recibimiento y el gesto de solidaridad espontáneo”. Cornejo destacó también la importancia que tienen “iniciativas de este tipo para dar mayor visibilidad a un colectivo bastante significativo y para el que toda ayuda es poca”.

Participantes-Ruta-Cocido-Lebaniego-2017

En este sentido, el autismo es una discapacidad ‘invisible’, menos conocida que otras, ya que normalmente no lleva asociado ningún rasgo específico en la apariencia externa, y sólo se manifiesta al nivel de comportamientos. Además, al requerir de un servicio médico integral y especializado, el sistema nacional de salud ha estado muy alejado de las auténticas necesidades de estos pacientes.

El Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) hace referencia a un conjunto amplio de condiciones que afectan al neurodesarrollo y al funcionamiento cerebral, dando lugar a dificultades en la comunicación e interacción social, así como en la flexibilidad del pensamiento y de la conducta. Algunas de sus características principales son las siguientes:

  • Tiene un origen neurobiológico
  • Acompaña a la persona a lo largo de toda su vida, aunque sus manifestaciones y necesidades cambian en función de las distintas etapas del desarrollo
  • Se presenta de manera distinta en cada caso. Por eso las necesidades individuales son muy heterogéneas
  • Afecta de manera fundamental a la esencia social del individuo y a su capacidad para responder adaptativamente a las exigencias de la vida cotidiana
  • Impacta no sólo en la persona sino también en su familia, y en la calidad de vida de todos sus miembros
  • Requiere un abordaje integral de las necesidades de la persona, orientado a facilitar apoyos individualizados, especializados y basados en la evidencia científica, que promuevan su calidad de vida y el ejercicio efectivo de sus derechos

Actualmente se diagnostica con autismo a 1 de cada 68 individuos y a 1 de cada 42 niños varones, haciéndolo más común que los casos de cáncer, diabetes y SIDA pediátricos combinados. Se presenta en cualquier grupo racial, étnico y social, y es cuatro veces más frecuente en los niños que en las niñas.

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