Abascal vuelve a Liébana y Picos de EuropaJosé Manuel Abascal ha ejercido el fin de semana pasado de anfitrión en Liébana y Picos de Europa con un grupo de unas 60 personas del municipio catalán de Calafell, escogiendo como lugar para alojarse y comer Turismo Rural Remoña. Abascal, primera medalla del atletismo español en pista en unas olimpiadas, trabaja desde noviembre como director deportivo del Ayuntamiento de Calafell, después de 20 años ocupando ese cargo en Santa Cruz de Bezana.Marcha nórdica grupo Abascal-Calafell-1

Es un orgullo que el gran atleta cántabro, y mejor amigo, haya escogido las instalaciones de Turismo Rural Remoña para disfrutar de Liébana en su primera vuelta ‘oficial’ a la ‘tierruca’. Abascal explicaba así el motivo de este viaje: “En Calafell, hay mucha afición a la marcha nórdica. El club de marcha nórdica de Calafell tenía previstas tres salidas, dos ya cerradas, a Andorra y a Zaragoza, y yo les sugerí venir a mi tierra, a los Picos de Europa, para ver paisajes espectaculares, caminar por estas montañas y disfrutar de la gastronomía de Liébana. No hizo falta ni publicitarlo para que se llenara el autobús de casi 60 personas”.Marcha nórdica grupo Abascal-Calafell

La relación de José Manuel Abascal con Liébana y Picos de Europa viene de lejos, desde la concentración previa a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles de 1984 en las praderas de Áliva. Fruto de su amistad con un ganadero de Potes, Abascal descubrió un día por casualidad las praderas de Áliva: “Me quedé prendado al encontrar allí arriba un espacio como ese, pregunté a qué altitud estábamos y me dijeron que a 1.600 m. Aunque sería ideal un poco más de altura, pensé que podría valer. Medimos con pasos la campa más larga y, a pesar de un piso un tanto irregular pero mullido, empecé a valorar muy seriamente la posibilidad de concentrarme en Áliva”.

Independientemente de los beneficios biológicos que pudo haber conseguido durante el mes y medio que se concentró en Picos de Europa, en opinión de Abascal lo más importante que encontró en Áliva fue “paz interior, aire puro, naturaleza, buena alimentación y silencio”. “Eso me valió tanto o más que toda la hemoglobina y todo el hematocrito que pude alcanzar (que no sé cuánto fue, pero creo que bastante), y encima estaba en mi propio país, en mi propia tierra. Por primera vez salí de una concentración de este tipo como nuevo”.Marcha nórdica grupo Abascal-Calafell-2

Para nosotros, un placer recibir de nuevo a esta leyenda del deporte mundial (no solo español) y a grupos tan encantadores como el de nuestros hermanos catalanes de Calafell.

PD: Por lo visto, Picos de Europa, Liébana y Turismo Rural Remoña ‘gustaron’ mucho:

 

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